Se convierte Hermosillo en el motor de empleo en Sonora: concentra el 82% de las plazas de la entidad

Se convierte Hermosillo en el motor de empleo en Sonora: concentra el 82% de las plazas de la entidad

Por Redacción

Hermosillo, Sonora. — La reactivación económica de la capital sonorense ha dejado de ser una tendencia para convertirse en un hito estadístico. Al cierre del primer semestre de 2026, Hermosillo consolidó el periodo más dinámico de su historia en el mercado laboral formal, registrando la creación de 13 mil 737 nuevos puestos de trabajo asegurados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

La cifra no solo representa un récord local, sino que posiciona a la ciudad como un referente en el norte del país, alcanzando el segundo lugar nacional en generación de empleo entre todas las ciudades capitales de México.

El verdadero peso de estos números se dimensiona al contrastarlos con el panorama estatal. De enero a junio, en todo el estado de Sonora se abrieron 16 mil 812 plazas laborales; de ellas, ocho de cada diez (el 82 por ciento) se concentraron exclusivamente en Hermosillo. Este centralismo del dinamismo económico evidencia que la capital está absorbiendo y liderando la atracción de capitales en la región.

Los motores de la frontera laboral

De acuerdo con la Agencia Municipal de Desarrollo Económico, liderada por Oscar Gastélum Donnadieu, el crecimiento no depende de una sola industria. El repunte histórico se sostiene en un trípode sectorial: las actividades agropecuarias, el sector de la manufactura y el auge en la construcción. Tan solo el mes de junio aportó mil 610 empleos a la cuenta, mostrando que el ritmo no se desaceleró al cierre de la mitad del año.

Desde la perspectiva del análisis económico local, este comportamiento responde a una política de desregulación y digitalización de trámites que el Ayuntamiento, encabezado por Antonio Astiazarán, implementó para agilizar la instalación de proyectos de inversión, reduciendo los tiempos de espera tanto para las microempresas locales como para los grandes complejos industriales.

El reto para la segunda mitad de 2026 será mantener el ritmo de absorción de mano de obra y garantizar que la infraestructura urbana de la ciudad crezca a la par de su competitividad laboral.