Otra huelga sacude a la Unison: académicos votan por estallamiento pese a archivo judicial

Otra huelga sacude a la Unison: académicos votan por estallamiento pese a archivo judicial

La Universidad de Sonora volverá a colocar banderas rojinegras. Con una votación contundente, las y los académicos afiliados al STAUS decidieron irse a huelga, pese a que horas antes un juez determinó archivar el emplazamiento bajo argumentos legales similares a los utilizados recientemente en el caso del STEUS.

De acuerdo con el conteo final, mil 8 académicos votaron por el sí al estallamiento de huelga, mientras que 562 se pronunciaron por el no y se registraron nueve votos nulos. La participación superó el 80 por ciento del padrón, con un total de mil 579 sufragios emitidos.

La colocación de las banderas rojinegras está programada para las 5 de la tarde en los distintos accesos de la máxima casa de estudios, aunque dirigentes sindicales continúan atentos a cualquier modificación derivada de las últimas conversaciones y efectos jurídicos del fallo emitido durante la noche.

El escenario revive prácticamente el mismo conflicto ocurrido hace apenas un mes con el STEUS, cuando también se archivó el expediente de huelga y posteriormente estalló una huelga de hecho.

En esta ocasión, los académicos consideraron insuficiente la última oferta presentada por Rectoría. La propuesta incluía un incremento del 4 por ciento directo al salario y 0.96 por ciento en prestaciones, muy lejos del 10.8 por ciento salarial y 5 por ciento en prestaciones que exige el sindicato.

La resolución judicial que archivó el emplazamiento argumenta que no se especificaron con precisión los accesos y unidades académicas que serían tomadas en caso de huelga, situación que dirigentes sindicales calificaron como un criterio “legaloide”, al considerar que la Universidad de Sonora constituye jurídicamente una sola institución, independientemente de sus campus distribuidos en el estado.

Mientras tanto, la incertidumbre regresa a la vida universitaria. Actividades académicas, administrativas y escolares quedan nuevamente en pausa, en un conflicto que amenaza con prolongarse y repetir el desgaste vivido apenas semanas atrás.