Hipertensión: el asesino silencioso que avanza entre jóvenes sonorenses

Hipertensión: el asesino silencioso que avanza entre jóvenes sonorenses

En Sonora, la hipertensión arterial dejó de ser una enfermedad exclusiva de adultos mayores y comenzó a aparecer cada vez con más frecuencia entre jóvenes, impulsada por obesidad, estrés, sedentarismo y malos hábitos alimenticios.

En el marco del Día Mundial de la Hipertensión, especialistas alertaron sobre el crecimiento de este padecimiento en el estado, donde los altos índices de obesidad y diabetes están elevando el riesgo cardiovascular de miles de personas.

Y lo más preocupante: muchos no saben que la padecen.

Por eso a la hipertensión se le conoce como “el asesino silencioso”.

Ya no basta con “sentirse bien”

Médicos explican que actualmente la presión arterial óptima debe mantenerse por debajo de 120/80.

A partir de ahí comienzan las alertas:

  • Presión elevada: entre 120 y 129
  • Hipertensión grado 1: de 130 a 139 / 80 a 89
  • Hipertensión grado 2: arriba de 140/90

Sin embargo, la mayoría de los pacientes no presenta síntomas claros.

Muchos pueden pasar años con la presión elevada sin sentir dolor, mareos o molestias… hasta que llegan las consecuencias graves:

  • infartos,
  • embolias,
  • daño renal,
  • pérdida de visión,
  • o emergencias hipertensivas.

Sonora: obesidad, estrés y desvelos

Especialistas advierten que en Sonora existe una combinación especialmente riesgosa.

La obesidad, la diabetes, las dietas altas en grasas y sodio, las jornadas nocturnas y el estrés laboral están provocando que incluso personas jóvenes desarrollen hipertensión.

También se detecta cada vez más relación entre hipertensión y apnea del sueño, principalmente en pacientes con sobrepeso severo.

“Hay personas con presión muy alta que se sienten normales y descubren el problema hasta llegar a urgencias”, advierten médicos.

¿Se puede revertir?

Sí… en algunos casos.

Especialistas señalan que bajar de peso, mejorar la alimentación y hacer ejercicio pueden ayudar a disminuir considerablemente la presión arterial, especialmente cuando todavía no existe daño permanente.

Incluso perder entre 5 y 10 kilos puede generar una reducción importante en las cifras de presión.

Pero advierten que hacerlo sin supervisión médica también puede ser peligroso.

“La obesidad no es simplemente falta de voluntad”, explican, sino una enfermedad compleja influenciada por factores genéticos, hormonales, emocionales y ambientales.

Por ello recomiendan acompañamiento profesional con nutriólogos y especialistas para perder grasa sin afectar la masa muscular.

La clave: detectarla antes de que cobre factura

Especialistas recomiendan:

  • tomarse la presión regularmente,
  • reducir sal y ultraprocesados,
  • dormir bien,
  • hacer actividad física,
  • controlar el estrés,
  • y mantener un peso saludable.

Porque cuando la presión arterial permanece alta durante años… el cuerpo termina cobrando la factura.