«Careció de las formas adecuadas»

Arquidiócesis de Hermosillo ofrece disculpas por bendición a pareja del mismo sexo

Hermosillo, Son, 26 de marzo del 2026. Lo que inició como un video viral en redes sociales terminó en un posicionamiento oficial y un «jalón de orejas» eclesiástico. La Arquidiócesis de Hermosillo rompió el silencio tras la controversia generada por un sacerdote local que realizó una ceremonia de bendición a una pareja del mismo sexo, la cual fue interpretada por muchos fieles como una simulación de matrimonio.

En un comunicado emitido este 24 de marzo, la Iglesia católica en Sonora intentó hacer equilibrio entre la acogida a todas las personas y el respeto estricto a sus dogmas milenarios.

Los puntos clave del comunicado

La postura de la Arquidiócesis, encabezada por el arzobispo Ruy Rendón Leal, se resume en tres ejes fundamentales:

  • Disculpa pública: La institución reconoció que el acto “careció de las formas adecuadas”, lo que provocó confusión y desconcierto entre la comunidad. Por ello, ofrecieron una disculpa a los fieles que se sintieron agraviados.
  • Llamada de atención: Se informó que ya se tuvo un encuentro con el sacerdote involucrado para aclarar lo sucedido y corregir el proceder, a fin de evitar que ritos pastorales se confundan con sacramentos.
  • Matrimonio inamovible: La Iglesia reiteró que, aunque respetan la dignidad de toda persona, el matrimonio sigue siendo exclusivamente la unión entre un hombre y una mujer.

“Cada persona posee una dignidad infinita que exige siempre respeto… Sin embargo, las bendiciones a parejas en situaciones ‘irregulares’ no deben confundirse con un sacramento ni con una ceremonia matrimonial”. — Arquidiócesis de Hermosillo.

¿Bendición o boda? La confusión doctrinal

El comunicado hace referencia directa al documento del Vaticano, Fiducia supplicans. La Arquidiócesis aclara que, si bien el Papa permite bendecir a las personas, prohíbe tajantemente que estas bendiciones utilicen ritos, vestimentas o fórmulas que den la apariencia de una boda religiosa.

Al admitir que en Hermosillo no se cuidaron las formas, la Iglesia busca cerrar la grieta abierta con los sectores más conservadores que habían solicitado una investigación canónica apenas unos días antes.