Lorenia Valles habla de política, familia, culpas y hasta de tacos de asada
Sin discursos acartonados y con preguntas de frente. Así fue la charla de la senadora Lorenia Valles Sampedro con las periodistas de Entre Nosotras, Sin Maquillaje, en un encuentro abierto, relajado y por momentos divertido, donde la política compartió mesa con la maternidad, la familia y la mujer que existe detrás de la figura pública.
Cada una de las comunicadoras pusimos un tema sobre la mesa y Valles respondió sin rodeos: habló del proceso interno que vive Morena en Sonora, de la unidad después de la encuesta, pero también de sus hijos, de las culpas que acompañan a muchas madres trabajadoras, de lo que hace cuando llega a casa y hasta de aquello que definitivamente la saca de sus casillas: las mentiras.
“La unidad tiene que ser en los hechos”
En el terreno político, Valles aseguró que existe un compromiso entre quienes participan en el proceso interno: respetar el resultado y sumarse a quien resulte favorecido.
“El acuerdo es ese: que gane quien gane la encuesta nos podamos sumar y podamos sumar a nuestros equipos”, explicó.
Para la senadora, la verdadera prueba llegará después de conocer el resultado.
“La unidad no se construye solamente de discursos o de declaraciones; tiene que ser una unidad en los hechos”, afirmó.
Y dejó clara su postura en caso de resultar favorecida:
“Voy a tener las puertas abiertas, los brazos abiertos, toda la disposición para incluir, para integrar a los aspirantes, a sus equipos”.
Valles insistió en que ninguna aspiración individual debe colocarse por encima del proyecto político que comparten.
Cuando se apaga la grilla, empieza la vida en casa
Pero en Entre Nosotras, Sin Maquillaje no todo fue encuesta, Morena y futuro político.
La conversación cambió de tono y apareció Lorenia mamá.
Nos contó que intenta llegar a casa entre las ocho y nueve de la noche, aunque existen días en los que los recorridos y compromisos la hacen regresar hasta la medianoche.
Después de una jornada de política, procura que en casa se hable menos del trabajo y más de sus hijos.
“Me interesa mucho saber cómo les fue en el día, qué hicieron, qué necesitan”, compartió.
Cuando puede, pasa por sus hijas a la escuela junto con su esposo o busca regresar a la hora de la comida, porque es justamente cuando llegan “fresquecitas” y con ganas de contar lo ocurrido durante el día.
Y si la agenda lo permite, hay momento para sentarse juntos a cenar.
¿Una de las debilidades familiares?
Los tacos de carne asada.
“Son súper fans”, confesó entre risas.
Dormir en casa, aunque toque madrugar
La senadora compartió también que durante su trabajo legislativo ha preferido madrugar y tomar vuelos muy temprano con tal de pasar una noche más en Hermosillo.
“Me consuela mucho dormir en mi casa”, reconoció.
Incluso recordó ocasiones en las que se levantaba alrededor de las tres de la mañana para alcanzar una sesión en Ciudad de México.
Antes de salir, había algo que hacía que el esfuerzo valiera la pena: despedirse de sus hijos.
La culpa que también llega a las mujeres que trabajan
La conversación tocó después una fibra que muchas mujeres conocen: la culpa de intentar cumplir con todo.
Valles reconoció que combinar maternidad, familia y una actividad profesional tan demandante no siempre resulta sencillo.
“Por alguna razón las mujeres venimos programadas para sentir culpa”, reflexionó.
Admitió que tampoco existe un manual perfecto para ser madre y que muchas decisiones se toman prácticamente mediante prueba y error.
Por eso, dijo, ha intentado privilegiar la comunicación y generar confianza con sus hijos para que puedan hablar con ella incluso de los temas difíciles.
¿Qué saca de sus casillas a Lorenia?
Entre preguntas relajadas llegó una muy directa:
¿Qué le choca a Lorenia Valles?
No necesitó pensarlo demasiado.
“Las mentiras”.
Para ella, prácticamente cualquier equivocación puede hablarse cuando existe franqueza.
“Puedes enfrentar una situación difícil, por más difícil que sea, pero si te hablan con franqueza, si te dicen la verdad, puedes entender hasta un error”.
Esa misma regla intenta llevarla a casa: prefiere una verdad incómoda antes que descubrir una mentira.
Política sí… pero sin maquillaje
Así transcurrió el encuentro de Entre Nosotras, Sin Maquillaje: mujeres periodistas preguntándole de frente a otra mujer que hoy se encuentra en uno de los momentos políticos más importantes de su trayectoria.
Hubo preguntas políticas, sí. Pero también risas, familia, maternidad, cocina, hijos, culpas y vida cotidiana.
Porque esta vez no se trataba solamente de entrevistar a Lorenia Valles, la senadora y aspirante.
La intención era conocer también a Lorenia, la mujer que termina una jornada buscando regresar a casa, cenar con sus hijos y dejar, aunque sea por unas horas, la política fuera de la mesa.
Tuvimos una conversación abierta, relajada y, como el nombre de la mesa lo dice, Entre Nosotras… Sin Maquillaje.
Ajá… #TeLoDije.

