El tiempo ya no es cómplice: Sonora elimina la caducidad para castigar el abuso sexual infantil
El Congreso de Sonora acaba de dar un golpe definitivo a la impunidad. En una decisión unánime, la LXIV Legislatura aprobó la reforma impulsada por la diputada Ely Sallard para eliminar la prescripción en delitos sexuales cometidos contra menores de edad. A partir de ahora, delitos como abuso, acoso, hostigamiento sexual y estupro contra la niñez podrán ser investigados y castigados sin importar cuántos años hayan pasado.
Esta modificación tumba una barrera legal obsoleta que, por décadas, protegió a los agresores bajo el cobijo del reloj. El sistema judicial mexicano y la Suprema Corte ya habían advertido que el trauma, el miedo y la manipulación hacen que las víctimas tarden años —o incluso décadas— en romper el silencio. Castigar penalmente ese proceso era revictimizar a quienes sufrieron el daño.
La diputada Ely Sallard fue contundente tras la votación al señalar el impacto real de esta nueva ley para el estado:
«Hoy Sonora dio un paso histórico del lado de las víctimas. Esta reforma les dice a nuestra niñez y juventud sonorense que nunca más estarán solos y que la justicia no les cerrará la puerta por el tiempo que tardaron en hablar. Ningún agresor podrá esconderse detrás de la prescripción para escapar de sus actos».
Con este avance, Sonora se alinea con los criterios internacionales de protección a la infancia y pone las reglas claras: el trauma no tiene fecha de caducidad y la exigencia de justicia tampoco. Es un paso firme hacia un estado que realmente cuida a sus niños y deja de premiar el paso del tiempo a favor de los criminales.
