«No es trabajo, es sometimiento»

Advierten esclavitud moderna en seguridad privada de Sonora: Oscar Ortíz

Hermosillo, Son, 25 de marzo del 2026.- El panorama para miles de guardias de seguridad privada en Sonora ha cruzado la línea de lo laboral para entrar en el terreno de lo criminal. El diputado Oscar Ortiz Arvayo, presidente de la Comisión de Asuntos del Trabajo, lanzó una alerta contundente desde la tribuna del Congreso: las extenuantes jornadas y pagos miserables en este sector ya huelen a trata de personas.

Bajo esquemas que el legislador califica como «cadenas de esclavitud moderna», muchas empresas están operando fuera de toda dignidad humana y legalidad.

Las cifras de la explotación

Lo que se ha «normalizado» en las casetas y entradas de comercios en el estado es, según Ortiz Arvayo, un delito sistematizado:

  • Jornadas inhumanas: Se han documentado turnos de 12, 24 y hasta 36 horas continuas sin descanso.
  • Pagos desproporcionados: Sueldos que no corresponden al esfuerzo ni cumplen con los mínimos de ley.
  • Entornos indignos: Falta de condiciones básicas que atentan contra la integridad física y mental del trabajador.

La línea roja: De abuso a trata de personas

El diputado, quien también es dirigente sindical, recordó que la Ley General en materia de Trata de Personas es clara: existe explotación laboral cuando se obtiene un beneficio injustificable sometiendo a personas a condiciones indignas.

«Se ha normalizado que alguien pueda trabajar un día completo sin descanso… Pero hay que decirlo como es: eso no es normal, eso no es digno y eso no es legal. No es empleo, es sometimiento». — Oscar Ortiz Arvayo, Diputado y dirigente sindical.

El llamado a la acción

Ante este escenario, la exigencia es directa para la Secretaría del Trabajo y la Fiscalía:

  1. Inspecciones rigurosas: No más simulación en las revisiones a empresas de seguridad.
  2. Sanciones penales: Dar vista inmediata al Ministerio Público cuando se detecten indicios de trabajo forzoso.
  3. Vigilancia legislativa: Reforzar las leyes para que ningún patrón abuse de la necesidad y el miedo de los trabajadores a perder su empleo.