Abasto de agua en Hermosillo está en riesgo por desperdicios en la red: José Luis Jardínes

Abasto de agua en Hermosillo está en riesgo por desperdicios en la red: José Luis Jardínes

Se pierde más de la mitad de agua distribuida, afirmó

Hermosillo, Sonora; 26 de agosto de 2025.-Más del 55% del agua que entra a la red de distribución en Hermosillo se pierde en su distribución, en conexiones irregulares y fallas en la medición, de acuerdo con datos de Agua de Hermosillo señaló el ingeniero civil José Luis Jardines, experto en proyectos hidráulicos con más de 50 años de experiencia.

Advirtió que, de rescatarse ese recurso desperdiciado, la ciudad podría garantizar su abasto por al menos dos décadas más sin necesidad de nuevas fuentes de suministro.

“El problema no es solo la falta de lluvias o el bajo nivel de almacenamiento en presas, sino las fugas y deficiencias en la red. Si recuperáramos el 80% del agua que hoy se pierde, Hermosillo tendría garantizado el servicio de aquí a 20 años”, afirmó el especialista.

Infraestructura deteriorada y falta de medición

Jardines explicó que alrededor del 30% de las tuberías tienen entre 30 y 60 años de antigüedad, lo que provoca constantes filtraciones. Además, cerca del 50% de las tomas domiciliarias carece de medidor, lo que dificulta un control efectivo del consumo y fomenta el desperdicio.

El especialista recordó experiencias pasadas en las que se implementaron programas de “plomeros cazafugas”, capacitados para atender fugas domésticas de manera confiable y con tarifas establecidas, con resultados positivos. Sin embargo, lamentó que estas iniciativas se suspendan con los cambios políticos.

Urgencia de un plan de largo plazo

El ingeniero subrayó que para revertir esta situación se requiere una inversión cercana a 3 mil 500 millones de pesos, destinados a renovar tuberías, instalar medidores en prácticamente todas las tomas y concluir la operación de los sectores hidrométricos en la ciudad, que permitirían detectar fugas por colonia y reducir la presión en las redes para minimizar escapes.

“Este es un programa que no se puede hacer de un día para otro; debe plantearse a 15 o 20 años, con voluntad política y conciencia ciudadana. Sí, abrir calles para cambiar tuberías será incómodo, pero es indispensable para asegurar el futuro del agua en Hermosillo”, enfatizó Jardines en entrevista. 

Preocupación por la sequía

El experto recordó que, pese a las últimas lluvias en la costa, las presas del estado apenas alcanzan entre 19 y 20% de su capacidad de almacenamiento, lo que mantiene un panorama preocupante para el suministro.

“Hoy ninguna ciudad del estado puede presumir de tener agua suficiente. Si no resolvemos las pérdidas en la red, ni aunque llueva más alcanzará”, concluyó